La primera vía propone relacionar cada descriptor con contenidos, habilidades, actitudes y estrategias. Se usaba en los modelos iniciales. La presentación PROGRAMACIÓN Y EVALUACIÓN POR COMPETENCIAS BÁSICAS de Jesús Cabrerizo, profesor de la UNED) es un ejemplo. Propone definir 10 descriptores por cb (como el de la imagen) y trabajar uno de cada cb al mes. En total 80 descriptores por curso.
Esta forma de programar, en nuestra modesta opinión, tiene sus inconvenientes:
- Parte de contenidos y no de tareas/preguntas situadas en un contexto.
- Encierra el conocimiento en áreas, cuando las ccbb piden un tratamiento más interdisciplinar.
- Complica la tarea de programar, pues exige a los maestros una tarea ingente y poco práctica.
- Si no se acompaña de cambios metodológicos es difícil nada cambie por mucho que se diseccionen habilidades, valores y estrategias.
- Es más efectivo ligar estrategias y habilidades a los criterios de evaluación, y los valores a la secuencia didáctica y la forma de organizar el aula (trabajo cooperativo).
En la misma línea se encuentra el documento word de Julia Rubio sobre COMO HACER LA PROGRAMACIÓN ANUAL DE UN ÁREA.
Resulta más práctica la forma como programa el quipo docente del Col·legi Montserrat (Barcelona, clicar sobre la imagen), similar a la que propone Xavier Vilella (Grup de Pràctica Reflexiva) por poner dos ejemplos que coinciden en simplificar el asunto ligando las competencias a los criterios de evaluación y las actividades más que a los objetivos:

